


Odio los momentos cuando siento esos bajones que me agarran de la nada y me hacen sentir como si estuviese solo en el mundo.


Tengo que aprender a quererme y no a querer.


Odio los momentos cuando siento esos bajones que me agarran de la nada y me hacen sentir como si estuviese solo en el mundo.


Tengo que aprender a quererme y no a querer.